Si todo lo que expresa María Elvira Samper en este artículo fuera cierto, lo pensaría dos veces antes de casarme, aunque en esta etapa de mi vida no pienso en ello, pero no estoy de acuerdo con todo lo que expresa, porque el matrimonio no debería convertirse en una insoportable vida conyugal, se supone que si uno decide formar un hogar con todas de la ley, lo hace porque está completamente seguro de que conoce a esa otra persona, además, los matrimonios de la época de nuestros abuelos duraban hasta que la muerte los separe, pero uno que otro en la actualidad todavía sobreviven, y pienso que eso es debido a la tolerancia, al respeto, al amor, además un hogar se construye, si se cultiva diariamente el amor, si no se olvidan los pequeños detalles que se hacían cuando eran novios, todo lo del hogar debe ser compartido, como los gastos, el oficio, etc. Y sobre todo deben existir las normas y cultivar los valores que se han ido perdiendo con el transcurrir del tiempo. No se debe pensar que una vida libre es la solución al conflicto que están viviendo los matrimonios hoy en día, porque, estamos demostrando que no nos importa la otra persona y por tal motivo se está perdiendo el vínculo familiar.
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